Más de una veintena de Drivers y 16 compactos asistieron a la segunda edición de la Drive Club Ruta Valencia, que destacó por su exigencia al volante y una visita histórica de lo más entretenida.

La afición por el automovilismo tiene en Valencia un territorio amigo, como lo es también para proyectos innovadores y diferenciales como Drive Club Team. La pasada temporada organizamos la primera ruta de la comunidad de compactos española. Tras la buena acogida decidimos volver a visitar esta ciudad y sus Drivers el pasado 30 de diciembre, con la participación de 16 deportivos y 22 amigos. Conductores ansiosos por empezar la jornada y puntuales a su cita en el MotorCenter Valencia.

Este centro dedicado a la importación, venta y distribución de las principales marcas de preparadores de vehículos acogió a los Drivers pero muchos ya nos conocíamos previamente. La noche anterior nos encontramos en una cena de hermandad a la que se unieron, no solo los participantes de la ruta, sino aficionados y propietarios que no se querían perder la oportunidad de conocer los entresijos de esta comunidad. Poco a poco Drive Club Team se da a conocer en el resto de España y la presencia crece en sus rutas nacionales, demostrando que la pasión por los deportivos dista mucho de desaparecer entre los jóvenes.

A la entrada del MotorCenter nos esperaba una colección de superdeportivos de altura pero sobre todo una exposición de lo más jugosa de piezas ABT, Akrapovič, Leyo y BBS entre otros. Sistemas de admisión, levas específicas, llantas o escapes de aquellos que muchos de nosotros montamos en nuestros compactos deportivos. Muchos aprovecharon la ocasión para poder consultar sobre nuevas “chuches” para sus unidades mientras desayunaban y se preparaban para la ruta.

Empezó la conducción con un tramo de enlace de media hora por vía rápida, lo que sirvió para que todos los Drivers nos llevaramos un recuerdo en formato fotografía de la mano de nuestro amigo Pablo Bayo. Airmadrid tampoco perdió la oportunidad para inmortalizar a la toda caballería mano a mano así que las imágenes hablan por sí solas.

Rápidamente llegaron las primeras curvas. Valencia es zona de asfalto y buenos puertos de montaña, el hábitat natural de los deportivos compactos de los Drivers. El clima acompañó y la ausencia de tráfico permitió exprimir sus prestaciones en un entorno seguro por la zona de Guadalest. La zona sorprendió por su belleza pero también por la exigencia al volante, un tramo de disfrute antes de llegar a una parada especial: El Museo de Vehículos Históricos «Valle de Guadalest».

Para ser conscientes de nuestro presente y futuro es necesario conocer nuestro pasado así que nos mantuvimos atentos durante la visita privada a la colección de motos históricas del Valle de Guadalest. La afición del propietario nos llevó a conectar al instante y Pudimos toquetear y fotografiarnos con piezas icónicas de la automoción como el Lancia Delta Integrale o el Renault Turbo 2.

Tras un breve aperitivo volvimos a encender motores, quedaba 1 hora de curvas y más curvas de camino al Restaurante Los Arcos de Pedreguer. Allí, y como no puede ser de otra manera, nos esperaba un menú basado en la gastronomía tradicional de la zona, o lo que es lo mismo, arroces y pescados.  El arroz meloso del señoret pero también el buen ambiente hizo que la sobre mesa se alargara hasta bien entrada la tarde.

Muchos de los asistentes -llegados desde Valencia, Madrid o Barcelona- aprovecharon para citarse en próximos encuentros como la Drive Club Ruta Calçotada, la primera de 2020. Un año marcado por la primera edición del Drive Club Europe Tour 2020, Objetivo: Nürburgring.

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