Un total de 40 deportivos compactos y más de 70 Drivers disfrutamos de un fin de semana inolvidable en Andorra. Un evento que ha elevado nuestra comunidad e impacto, traspasando la frontera española para conectar con los amantes del motor de toda la península. Tas el éxito de convocatoria del National Meeting celebrado en septiembre las expectativas de un nuevo evento de Drive Club eran, como mínimo elevadas. Los primeros Drivers nos citamos el pasado sábado 10 de noviembre en el ACE Café de Barcelona sobre las 9 de la mañana y muchos llegaron con puntualidad inglesa. Había ganas de ruta y lo que estaba por llegar era más que un programa repleto de curvas, suponía cruzar las barreras de lo imaginable para una comunidad que tan solo tiene un año de vida. La esencia del ACE Café encajó a la perfección con nuestra filosofía #NeverDriveAlone y su parking se fue llenando de vehículos de todas las marcas y modelos, pero siempre con un claro ADN deportivo. Desde BMW M2 hasta un Nissan GT-R pasando por una alta presencia de unidades Volkswagen Golf R, Mercedes-AMG y Audi RS3 ni olvidar al eficaz y divertidísimo Hyundai i30N o el brutal BMW M4, entre otros curiosos como el Lotus Elise o Mini JCW.

Primer día

Tras el desayuno y briefing sobre la ruta arrancamos la fila de deportivos… escuchar los motores ronronear fue un placer para los sentidos  y algún que otro seguidor quiso grabarlo para la posteridad. La caravana tomó dirección Castellar de n’Hug con la suerte de cara y muy poco tráfico en la carretera, uno de los puertos más seguros en el que todos juntos pudimos exprimir nuestras máquinas entre risas y curvas. Llegamos al icónico pueblo empedrado de Castellar de n’Hug para dejar descansando los motores mientras disfrutamos de un menú contundente en la Fonda Fanxico. Un momento único para todos, ya que compartimos una sola mesa y de paso las anécdotas más curiosas al volante. El respeto por el motor y la afición por este resultó el monotema sobre el que todos queríamos debatir y que unió a un grupo humano inseparable durante todo el fin de semana. Los propulsores volvieron a rugir, tocaba poner rumbo a Andorra pero las líneas rectas no están hechas para Drive Club Team. El paso por Puigcerdà y las nevadas carreteras del Pas de la Casa nos dejaron imágenes que ningún Driver olvidará. Los tramos más exigentes dieron paso a la esencia de los deportivos inscritos, estábamos en nuestro hábitat natural. La jornada fue de lo más intensa y al llegar al Hotel Plaza (Andorra La Vella) muchos estábamos ansiosos por una ducha y coger energía de cara a la cena en el reservado del Hard Rock Café. El aparcamiento de MotoCard (Andorra La Vella) se llenó de caballos y superó cualquier expectativa. Los Divers andorranos, junto a algún que otro youtuber y caras conocidas de las redes sociales, empezaron a llegar y pronto se quedó pequeño el espacio reservado. Un total de 40 coches y más de 70 participantes nos preparamos para otro día al volante con un invitado especial, el piloto de Moto GP Alex Rins. Un habitual de las rutas de Drive Club que ejerció de anfitrión y coche cero a los mandos de un espectacular M4, líder de la caravana que cruzo la capital y dejó a los transeúntes con la boca abierta y los teléfonos en modo ráfaga. Llegamos hasta el Mirador Roc del Quer y no solo volvimos a tomar contacto con el espíritu competitivo de sus vehículos, también ofreció unas vistas increíbles tanto piloto como a los copilotos. La carretera estaba inhabitada, ideal para poder disfrutar de sus curvas sin tráfico y con toda la línea de coches bien juntos. La visita al Museo Lorenzo fue el punto final de un Tour Andorra que ha situado a Drive Club Team como referente para todo propietario de un compacto deportivo.

Las imágenes reflejan el increíble fin de semana que vivimos y no falta mucho para el próximo encuentro: El próximo 10 de febrero en Barcelona, donde todo empezó, con la Ruta Calçotada.

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